JABON DE AVENA
El jabón de avena es conocido por ser suave y adecuado para la limpieza diaria, especialmente en piel sensible o reseca.
Ayuda a hidratar y suavizar la piel, evitando que quede excesivamente seca después del lavado.
Calma la sensación de irritación y picazón, gracias a las propiedades calmantes de la avena.
Puede ayudar a proteger la barrera natural de la piel, especialmente cuando esta tiende a resecarse.
Limpia suavemente, sin ser tan agresivo como algunos jabones convencionales.
Ayuda a mantener la piel más tersa y confortable.
Puede ser una buena opción para piel delicada o sensible, aunque siempre conviene probar primero en una pequeña zona.
Modo de uso:
Humedece la piel, aplica el jabón con suaves masajes hasta formar espuma y deja actuar 30 segundos a 1 minuto. Enjuaga con abundante agua. Puede usarse 1 a 2 veces al día, según tu tipo de piel.
Presentación:
Jabón en barra.